Bea & Chimi

Sin palabras, no puedo decir otra cosa que eso, me has dejado sin palabras al recibir tu carta Bea. Nuestra Bea, una mujer fuerte, independiente y divertida a más no poder. Eres elegante como tú sola joía, segura de ti misma y con una educación impecable; y eso a veces brilla por su ausencia. Gracias de verdad por todo el cariño que nos has dado, por disfrutar tanto de tu día; cada salto que diste en tu boda fue una alegría para mí. Siempre tendrás una amiga aquí para lo que necesites. Esto es lo bonito de nuestro trabajo, que ayudamos a contar historias y acabamos metidas hasta las trancas en ellas. Os dejo las palabras de esta novia, unas palabras que me hicieron literalmente llorar cuando las recibí. Sin palabras Bea.

«¿Y que hubiera pasado si no estuvieran ellas? Reconozco que soy tan organizada que puedo rozar la obsesión… y quizás por eso, jamás hubiera pensado en contratar una Wedding Planner, básicamente, porque ya lo tenía todo planificado al milímetro. El contacto con los proveedores es fundamental, en mi caso la mayoría de ellos eran conocidos de antes de casarme, por lo que tampoco hubiera necesitado una ayuda para contactarlos, o al menos, eso es lo que puede pensar cualquiera… de hecho cuando comentaba a la gente, «estoy muy tranquila porque tengo una Wedding Planner «, nadie entendía para qué la quería. Hoy, una semana después de la boda sigo oyendo y leyendo como amigos y familiares me dicen «fue todo un acierto, qué bien funcionan estas niñas». Sin ellas seguramente la boda hubiera salido muy bien, no digo que no, pero con ellas, no había margen de error. Una boda de 400 invitados, con proveedores diferentes, flores, catering, velas, cada uno por un lado, todo absolutamente todo, estaba bajo control, o lo que es más importante, no tuvimos que preocuparnos de nada, sólo de darlo todo y de disfrutar cada segundo. Seguro que ocurrieron mil cosas, pero ni mis padres, ni mis suegros ni nosotros, nos enteramos de nada… eso para mí, no está pagado. Disfrutamos tanto que a día de hoy no somos capaces de poner una sola pega a nuestro día.

Mi sensación era la de tener una doble que en vez de estar bailando, disfrutando y bebiendo, estaba pendiente de mis invitados, de los servicios contratados, de mis padres, mis familiares, de reubicar esos invitados que por alguna razón no están en las mesas, de redistribuir a decoración a mi gusto, de agilizar los cambios de unas zonas a otras, asegurar que todo va según lo deseado, o incluso mejor… Es como tener a una hermana o una madre que sabes que solo va a mirar por tu bien, pero en este caso, lo bueno es que tu madre y tu hermana, están igual que tú de despreocupadas, concentradas solo en pasarlo genial, que también es un día especial para ellas. Desde las 9 de la mañana, cada mensaje, cada llamada, fotos para enseñarme lo bien que estaba quedando todo, todo era tranquilidad, consejos en positivo, y nunca nunca una pregunta o un dilema que pudiera causarme la menor de las preocupaciones.

Asunta es una tía 10, de las que disfrutan con lo que hacen, de las que tienen los pies en el suelo para saber diferenciar entre “lo excesivo” y lo “adecuado” que en el mundo de las bodas, es muy fácil caer, es bueno oír sus consejos y sobre todo, es bueno que respete tu estilo, decisiones, y criterios. Hasta última hora, pendiente de mi boda, de mis invitados, incluso de mandarme alguna foto para que pudiera tener recuerdos desde que me levantara. Asunta es una profesional que una vez cerrado nuestro acuerdo, decide a posteriori llevarse dos chicas a su cargo para asegurar que su servicio iba a prestarse sin ningún problema. Ambas a mismo nivel de Asunta. Todo soluciones y siempre con una sonrisa. Me quito el sombrero con esas personas competentes que son capaces de bajar su margen para dar lo prometido o más. No es lo más importante de lo que ofreció, pero como no puedo redactar cada una de las cosas que le agradecería, creo que esta es muy representativa para que alguien pueda valorar la talla de esta chica! Elegancia, educación, amabilidad, profesionalidad, y no son palabras de agradecimiento, son de reconocimiento a un hecho. No me cabe la menor duda de que la volvería a contratar una y mil veces, y que la voy a recomendar a cada amigo, familiar y conocido que se case. Organizar una boda no parece tan complicado, pero está claro que como para todo en este mundo… zapatero a tus zapatos… por muy organizada que una sea, hay profesionales de esto que saben cómo hacerlo. No es un gasto más, diría que es un ahorro, desde que conté con ella, más que añadir cosas, quitamos y rentabilizamos otras y además te aseguras de que todo salga bien. GRACIAS Asunta, Carlota e Irene por haberlo dado todo en nuestro día.» Bea

¡Satisfacción plena! Las cosas no salen bien de casualidad, cuando hay mucho esfuerzo y trabajo por detrás el resultado está asegurado. Asunta y su equipo hicieron que mi día fuera perfecto. No sólo las recomendaría, ¡obligaría a todas mis amigas y familiares a que lo hicieran con ellas!
Bea & Chimi